Érase una vez una chica (me niego a definirme de otra manera aunque en el súper me llamen señora desde hace bastante tiempo) que estudió Historia del Arte e Interiorismo.

Un buen día pensó en hacer un blog porque le apetecía hablar de las cosas que le apasionan y compartir todos los comienzos que estaba teniendo. Desde hace relativamente poco tiempo estaba experimentando un montón de ellos. Se casó con su pareja (al que adoro y admiro) y empezaron un nuevo proyecto juntos, tuvieron a su primer hijo hace poco más de un año y se convirtió en mamá (una dura y bonita aventura), se mudaron de casa y de ciudad y tuvo que ponerse manos a la obra para decorar una casa con un presupuesto “low cost” y que fuera a prueba de niños (aún estoy en ello) y empezó a hacer jabones caseros animada por su marido temeroso de que como no trabajaba (fuera de casa) cualquier día de estos se pusiera los rulos y se viciara con alguna telenovela.

Enamorada del arte, del interiorismo, del mundo de los jabones caseros, de la música, de las buenas compañías, de los viajes, de su hijo, de su marido, de su vida y de muchas cosas más.

Por cierto, me llamo María Luisa, aunque algunos amigos me llaman Marielou.