En los pueblos es así, uno conoce a todo el mundo, sabes la vida de todos, dónde vive, cuál es su trabajo, de quien es hijo, padre, madre, hermano, etc.

Pero los conoces y al mismo tiempo no los conoces, o los conociste y perdiste el contacto y un buen día te los vuelves a encontrar en una red social y es como si siempre hubieran estado ahí, como si esa red social fuera una de las calles de tu pueblo y ahí estáis hablando como si no hubieran pasado los años, como si te los hubieras tropezado el día antes, como si fuera lo más normal del mundo.

Y a veces los sientes más cerca que los que tienes más cerca, y un día como quien no quiere la cosa, a sangre fría, te hacen un comentario que es como si te dieran un tortazo que te abre los ojos…»deberías escribir, me gusta leerte» y tu piensas ¿escribir?…si llevo pensando en escribir un montón de tiempo…!, ¿le gusta leerme??…¿leerme a mí? ¿en serio??.

Entonces pasa el tiempo y ese comentario se queda como una gripe, incubándose, días, semanas, meses. Se van juntando circunstancias, vivencias, ganas de compartir, hasta que un día se te enciende la bombilla y aparece la palabra Blog en tu mente y… éste es el resultado.

Espero que te siga gustando leerme!

Gracias Encarna, esto en parte es culpa tuya.

( La fotografía que ilustra el post es de Charles Levecque y la puedes ver aquí )