Este apartamento en Manhattan, propiedad de una joven pareja de diseñadores gráficos, ha sido recientemente reformado para convertirse en un hogar abierto y luminoso. Antes de la reforma el apartamento era, según las palabras de su propietario, viejo, sucio, mohoso, estrecho, oscuro  y realmente horrible. A ver qué os parece ahora:

Apartamento vintage en Manhattan

La vivienda, y el salón en particular, se ha convertido ahora  en un escaparate para sus objetos de colección, como la silla vintage diseñada por Eames, el cartel “Wilhelm Tell” de Armin Hofmann, relojes o globos terráqueos.

Apartamento vintage en Manhattan

En la zona de comedor láminas con la figura de Lenin que son un regalo del padre del propietario, el cual también es diseñador gráfico. Debajo de la mesa vemos las sillas modelo “Standard” de Jean Prouvé  para Vitra, cuya combinación de patas traseras en madera y las delanteras en acero tubular ayudan a reforzar este look vintage. La decoración con letras en la pared, el tabique de ladrillo visto y las bolas de billar como centro de mesa dan un toque sublime a este conjunto.

Apartamento vintage en Manhattan

Desde esta perspectiva podemos ver tres ambientes que están unidos y separados al mismo tiempo. La sala de estar, el comedor, y la mesa de trabajo conviven en prefecta armonía en un mismo espacio, pero delimitados por una estantería y por un inteligente uso de las alfombras. No os perdáis el tambor reutilizado como mesa de café.

Apartamento vintage en Manhattan

Una cocina pequeña pero práctica y con mucho espacio de almacenamiento ya que los armarios llegan hasta el techo, que tiene tres metros de altura.. Y no puedo evitar, yo que tengo un niño pequeño, decir que me ha llamado muchísimo la atención las protecciones para bebés de los armarios, es la primera vez que los veo en un reportaje de decoración sobre una vivienda, en las que algunas veces parece que no vive nadie.

Apartamento vintage en Manhattan

Algunas paredes fueron sustituidas por paneles de fibra de vidrio unidos a un núcleo de nido de abeja de aluminio, de esta manera se conserva la privacidad de los espacios pero sin renunciar a que la luz natural llegue a todos los ambientes.

Apartamento vintage en Manhattan

Para compensar la falta de espacio de almacenamiento se diseñaron unos compartimentos de bambú, a juego con el suelo, colocados en las partes altas de las paredes y que llegan hasta el techo en el pasillo, baño, cocina  y dormitorio.

Apartamento vintage en Manhattan

En la reforma solo se conservaron las paredes que separan el dormitorio y el baño y la pared estructural que separa la cocina y el comedor a la que se le quitó el enlucido que tenía para dejar visto el ladrillo original.

Apartamento vintage en Manhattan

Curioso cabezal que es una señal del metro.

Apartamento vintage en Manhattan

( Visto aquí )

Tras seis meses de reforma el apartamento dejó de ser oscuro y triste para convertirse en un espacio alegre, con mucho color y luminosidad, con espacios delimitados pero no cerrados y con una decoración vintage e industrial que me encanta, y a ti ¿Qué te ha parecido?